

















El mes de mayo ha sido un no parar en muchos aspectos, en apenas treinta días mi familia y yo hemos experimentado un montón de cosas geniales y me siento muy agradecida por ello. Yo en concreto, he trabajado una media de quince horas diarias - con el paréntesis de Mallorca - y también muy agradecida; pero del mismo modo que dije en facebook, he estado cansada, estresada y encantada a partes iguales!
Las imágenes de arriba corresponden - en ese orden - a nuestro viaje a Mallorca con motivo de la SUP Race de Port Adriano en la que Daniela compitió. Ver a mi hija competir fue algo nuevo para mí - esta ha sido su primera competición seria - y la experiencia tiene su aquel..., emociones fortísimas que me cuesta mucho expresar con palabras, sin duda fue algo increíble! Y para guinda del pastel, Danielita quedó primera en su categoría!! Imaginaos qué panorama.
Las imágenes de arriba corresponden - en ese orden - a nuestro viaje a Mallorca con motivo de la SUP Race de Port Adriano en la que Daniela compitió. Ver a mi hija competir fue algo nuevo para mí - esta ha sido su primera competición seria - y la experiencia tiene su aquel..., emociones fortísimas que me cuesta mucho expresar con palabras, sin duda fue algo increíble! Y para guinda del pastel, Danielita quedó primera en su categoría!! Imaginaos qué panorama.
Después de las imágenes de playas y tablas de SUP empezáis a ver mucho rosa y amarillo, caos creativo en casa, Olivia haciéndome una sesión de spa para evitar que el estrés se apoderara de mí, etcétera. Todo esto corresponde a los preparativos de, probablemente, el evento más grande en que me he visto involucrada. Mucho papel, mucho detalle, muchas horas, como siempre deprisa y corriendo... pero bueno, todo salió maravillosamente bien.
Las últimas imágenes corresponden a algunos ángulos que pude tomar antes de salir pitando de allí agotada, no fui capaz de hacer más...
Y así ha transcurrido mi vida estas últimas semanas, alejada de la blogosfera y viviendo los minutos con muchísima intensidad. Ahora volveré a la carga con la universidad; los exámenes los tengo a la vuelta de la esquina y por si no lo sabéis, este es mi último año. Mis días seguirán pasando con enormes dosis de adrenalina, y mientras tanto, buscaré todos los momentos posibles para enseñaros las linduras que se me van ocurriendo por el camino...
Y yo planteo, ¿podemos transformar el estrés de tener mil cosas que hacer en poco tiempo en un modo de generar un extra de energía, de experimentar con mayor intensidad, y en definitiva, de sentirnos viv@s? A mí tanto quehacer en cierto modo me ha hecho sentir así - en el 90% de los casos, jeje -.
No obstante, el cuerpo pide un alto y descansar después es fundamental, así que a trabajar, a vivir y a mimarse!!! ;)
Os mando un besote grande!!
Hasta pronto!
María